Forma: Estudio



Descripción:
El Estudio musical es un género ligado al virtuosismos y al aprendizaje. Aunque se suela situar como un género romántico, esta forma musical breve existe ya desde el Renacimiento. Surgido como una necesidad pedagógica, principalmente para teclado, buscaba el desarrollo técnico de la ejecución instrumental, abandonando cualquier intención de musicalidad. Esto cambiaría con los grandes Estudios del siglo XIX que elevaron a este género de simple pieza de aula a obra de concierto.


Ficha Técnica: 

Género: Estudio
Época: Renacimiento hasta actualidad
Interpretación: Instrumental, principalmente teclado.
Compositores destacados: Clementi, Cramer, Chopin, Liszt,...
Estructura: Libre. Predomina el A-B-A'


Las primeras obras didácticas datan del siglo XV y se escribieron para enseñar y perfeccionar la técnica de ejecución de los organistas. Durante el Renacimiento, el órgano adquirió vital importancia debido a su papel dentro de la música sacra, hecho que provocó un alto desarrollo de obras para este instrumento impulsando así la necesidad de obras pedagógicas que ayudaran a los intérpretes nobeles a afrontar las complejas obras. Así, el tratado más antiguo conocido para este fin data de 1452; el  "Fundamentun Organisandi", obra del compositor y organista alemán Conrad Paunman y considerado una de las obras pedagógicas para órgano más importantes. Durante el Siglo XV y XVI se seguirían sucediendo los distintos tratados para órgano como el "Tablatura" (1515) de Oswald Holtzach, el "Fundamentbuch" (1551) de Hans von Constanz o el "Transilvano" (1593) de Girolamo Diruta

Mit ganczem Willen del  "Fundamentun Organisandi" - Conrad Paunman



Con la llegada del Barroco, los tratados didácticos comenzaron a volcarse en los nuevos instrumentos de teclado como el Clave y Clavicordio. De todos ellos, quizás el más importante sea "El arte de tocar el Clavecín" de François Couperín, un tratado concluido en 1717 sobre la técnica y ejecución de este instrumento de teclado. Bach también realizó sus propias obras didácticas para todos los instrumentos de teclado. Así desde 1726 hasta 1741 publicó cuatro volúmenes bajo el título "Clavier-Übung" (Práctica para teclado). El primero y último estaban enfocados al Clavecín, el segundo al Clavicordio y el tercero para Órgano. En 1738, Scarlatti publicó también su propio libro de ejercicios titulado "30 Ejercicios para Clavecín".



Allemande de "El Arte de tocar el Clavecín" - François Couperin




Entrando en el Clasicismo, el compositor inglés James Nares compuso una serie de obras para Clavicordio denominadas "lecciones". Con estas obras, pretendía instruir sobre la forma de tocar este instrumento de teclado. Nares es considerado por sus "lecciones" el primer compositor en publicar una serie sistemáticas de obras didácticas de teclado para estudiantes de piano. En total 16 obras fueron escritas por este compositor desde 1747 hasta 1778 con el fin de introducir en el mundo del clavicordio a los intérpretes jóvenes que empezaban su formación.


Presto nº 3 del "Juego de 8 lecciones para Clavicordio" - James Nares




Pero el padre de la técnica pianística, el compositor que abrió las puertas al virtuosismo sobre el teclado con sus obras es, sin lugar a duda, Muzio Clementi. La preocupación primordial de Clementi era experimentar la sonoridad y las posibilidades del teclado desde el punto de vista de la ejecución. Así sus obras renuncian a la ornamentación con el fin de explorar las digitaciones, intervalos, la potencia y el ataque, contrastando pasajes ligados con otros picados. La técnica empezaba a ser un aspecto fundamental en el proceso compositivo, aún más que la propia melodía o musicalidad . Esto le valdría las críticas de compositores como Mozart que tacharon su obra de "antimusical".

Sus ideas musicales se tradujeron en una colección de tres volúmenes con 100 obras. El conocido "Gradus ad Parnassum" (1817-1826). En cada una de las obras cortas de este libro, Clementi escoge una figura técnica y la repite de manera casi obsesiva con el fin de asimilar por el ejecutante el movimiento usando la menor cantidad de recursos y energía posibles. Con este fin, el pianista aprende a enfrentar esta figura en cualquier obra que se le presente.

Pese a lo que dijera Mozart, esta forma de componer de Clementi y sus teorías acerca de cómo tocar el piano, serán lo que favorezca el desarrollo del virtuosismo pianístico que tan grandes obras dará en el siglo XIX.

Obras del 1 al 4 de "Gradus ad Parnassum" - Muzio Clementi


Aunque pueda considerarse a Clementi padre del Estudio musical y la técnica pianística,  13 años antes del  "Gradus ad Parnassum", en 1804, su antiguo discípulo Johann Baptist Cramer publicó un libro de ejercicios titulado "Estudios para Piano". Será la primera vez que se use el término "Estudio" para denominar esta obras cortas de carácter didáctico. Hasta 1810, Cramer compondría un total de 84 Estudios recogidos en cuatro volúmenes. Como buen discípulo de Clamenti, los Estudios de Cramer, como haría su profesor años más tarde, usaba  figuras recurrentes para mejorar la técnica. De hecho, el subtítulo de la colecicón de Estudios era: "Ejercicios de digitación en distintas tonalidades, escritos para facilitar el avance de aquellos que se proponen estudiar a fondo este instrumento". Con este subtítulo, Cramer dejaba claro que las obras incluidas en los cuatro volúmenes tenían un objetivo puramente pedagógico y formativo.

Estudio nº 12 "Repeticiones" - J. B. Cramer


Después de Cramer, el nombre de "Estudio" se popularizaría entre aquellas obras didácticas de pequeña duración, ya fuera para alumnos que comenzaban sus estudios de piano, como para aquellos que querían perfeccionar algún aspecto técnico. A estos Estudios, que no buscaban ninguna pretensión musical más allá que la instructiva, podemos llamarlos Estudios "de Aula". Muchos compositores/profesores desarrollaron sus propios Estudios para facilitar el aprendizaje de sus alumnos, de entre todos ellos, no podemos olvidarnos del austriaco Carl Czerny, que dejó un gran legado de obras de este tipo: "La Escuela de Velocidad", "El Arte de la Habilidad de los dedos" o los "30 Estudios de Mecanismo" entre otras. 

Estudio nº 12 "Flexibilidad en la Mano Izquierda" de "El Arte de la Habilidad de los dedos" - Carl Czerny


Durante el Siglo XIX, el exhibicionismo musical se convirtió en virtuosismo y el grado de dificultad de los Estudios aumentó y se convirtió en una vía de manifestación y alarde técnico para el intérprete. La condición de virtuoso parecía ser casi indispensable para poder abordar las complicaciones de los Estudios del Romanticismo. 

La otra carcaterística del Estudio romántico, que lo elevaría hasta su cenit, es la fusión de técnica y musicalidad, es decir, el Estudio dejará de ser un mero ejercicio de instrucción técnico para adquirir valor musical al completarse tanto en su plano armónico como en el melódico. Comenzó a ser una obra "bella" e interesante que podía plasmar las habilidades del compositor en varios campos simultáneos, dejando de ser una exclusiva en las aulas, para convertirse en un Estudio "de Concierto" interpretado en los teatros.

Esta "moda" en la composición de Estudios se inició en la década de 1830 cuando dos  grandes virtuosos del piano decidieron explorar las posibilidades de su instrumento: Liszt y Chopin. Así, entre 1838-39, Liszt compuso sus seis "Grandes Études de Paganini" tras querer emular, en el piano, las magistral técnica interpretativa por la que Paganini y su violín se hicieron famosos.

Estudio nº 3 "La Campanella" de los "Grandes Études de Paganini" - F. Liszt


En 1826 Liszt también había comenzado a componer una serie de obras con el nombre de "Estudios", pero estos, tras diferentes revisiones, no tuvieron su forma definitiva hasta 1852. Estos doce Estudios dedicados a Czerny constituyen una de las obras de mayor dificultad en la música para piano, son los "Estudios de Ejecución Trascendental".  Eran Estudios tan complejos que Liszt, en la versión definitiva, tuvo que hacerlos más asequibles. De hecho, Schumann declaró que la primera versión de los Estudios, en época de Liszt, sólo podían ser tocados por una docena de personas en todo el mundo.

Estudio nº 8 "Wilde Jagd" de los "Estudios de Ejecución Trascendental" - F. Liszt


En 1829, casi en paralelo a Liszt, un Chopin de 19 años empieza a componer su propios Estudios. En 1833 salía publicada su primera colección con doce de ellos, el Op. 10, dedicadas al propio Liszt. En una carta que Chopin escribió en 1829 , denominaba a estas obras meros "ejercicios" para piano. Uno de los Estudios más conocidos del Op. 10 es el nº 12, llamado "Revolucionario" y compuesto por el pianista polaco tras conocer el levantamiento y posterior aplaste de Polonia contra la tiranía rusa.

Estudio nº 12 "Revolucionario" Op. 10 - F. Chopin


Tras el Op. 10, 15 Estudios más serían compuestos por el polaco. Los doce Estudios del Op. 25 publicados en 1837 y tres más póstumos sin número de opus. Las colecciones de Estudios de Chopin se consideran la manifestación más perfectas de este género y junto con los de Liszt, las primeras colecciones de "Estudios de Concierto", concebidas no sólo como obras didácticas, si no como obras artísticas en sí mismas que deben ser exhibidas y tocadas frente a un público.

Estudio nº 11 "Viento de Invierno" Op. 25 - F. Chopin


La herencia iniciada por Liszt y Chopin se mantendría durante el Siglo XIX y XX sentando el precedente del nuevo Estudio. Pero poco a poco este género dejó más de preocuparse en enseñar y más en buscar la musicalidad y el exhibicionismo convirtiéndose en sinónimo de alta dificultad y virtuosismo exagerado.

Ejemplos de Estudios posteriores a Liszt y Chopin son los 23 Estudios de Scriabin (Op. 8, 42 y 65), los "Doce Estudios para Piano" de Debussy de 1915, los 53 "Estudios sobre los Estudios de Chopin" de Leopold Godowsky, los 18 "Études-Tableaux" de Rachmaninov concluidos en 1917 o más actualmente los 32 "Études Australes"  de John Cage y compuestos en 1975 mediante una traducción musical de mapas y cartas estelares. 

Estudio nº 1 de "Études Australe" - J. Cage


Pero a pesar de que el género del Estudio se asocie a la música para teclado, existen obras didácticas y/o virtuosas para otros instrumentos que encierran la esencia de los Estudios. Así por ejemplo tenemos para laúd el  "Varietie of Lute-Lessons" (1610) de Robert Dowland, para violín los 42 "Études ou caprices" (1796) de Rodolphe Kreutzer o los 24 Caprichos (1819) de Paganini que pueden considerarse los primeros Estudios de Concierto, para chelo los más de 200 Estudios y ejercicios de Friedrich Dotzauer o para flauta los 8 volúmenes de Estudios de Joachim Andersen. 

Estudio nº 30 para Violín  - R. Kreutzer


El Estudio, en resumen, es una pieza breve didáctica construida a partir de la repetición de un elemento de interés técnico y que comprende distintos niveles de dificultad. Ya sean muy sencillos para quienes están comenzando con su instrumento  como muy complejos, para quienes quieren perfeccionar un aspecto técnico determinado. A pesar de que se suele asociar a la música para teclado, el Estudio es un género musical empleado y compuesto para el aprendizaje de casi cualquier instrumento. 

Conforme creció la habilidad de los interpretes, la dificultad del Estudio aumentó convirtiéndose en una pieza que se alejaba del carácter formativo y se acercaba más exhibicionismo virtuoso. Por suerte, Chopin y Liszt nos enseñaron que el Estudio podía cumplir su función académica y además constituir una obra de arte por sí sola prestando atención a su armonía y melodía con el fin de abandonar la aulas y ocupar las salas de concierto.

A pesar de que el Estudio no tiene una estructura fijada, es muy común que este adopte una forma ternaria tipo lied A-B-A', forma binaria y muy raramente, forma de rondó.


Bibliografía:

-Como Conocer Las Formas De La Musica de André Hodeir
-Los géneros musicales: Una visión diferente de la historia de la música de Gérard Denizeau
-Gradus ad Parnassum de Johanm Joseph Fux
-El Piano de Jeremy Siepmann


3 comentarios:

  1. Soy teclas, del foro de 88teclas. Una duda. Dices que en la versión definitiva Liszt redujo la dificultad de los estudios, pero ¿hay alguna copia o manuscrito de esa primera versión de los estudios que llegó a ver Schumann? Saludos y gracias!!!!

    ResponderEliminar
  2. De hecho, la versión de 1837-39 de los Estudios de Ejecución Trascendetal, que es la que escuchó Schumann tiene número dentro del catálogo de Liszt. El L136 que se conoce como "Estudios en 12 Ejercicios". Están en IMSLP por si quieres echarles un vistazo.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar