(R)evolutions, el nuevo disco de Cuarteto Quiroga


La buena música siempre es agradable de escuchar, pero si además de oírla, conseguimos aprender sobre uno de los momentos más álgidos y determinantes de la historia de la música, mejor que mejor. Y es que transmitir un mensaje con música  es gratificante tanto para el emisor como para el oyente.

Esta es la misión  tan bonita y difícil que se ha propuesto el Cuarteto Quiroga para su segundo trabajo discográfico (R)evolution, y he de decir que este cometido es superado con creces. Con Schönberg, Berg y Webern como perfecto trío de la contemporaneidad europea, aquellos que se sientan un poco recelosos con la Segunda Escuela de Viena, encontrarán en este disco un verdadero y fascinante sumario sobre los últimos años de vida de la tonalidad en la capital de la música y su agónico final para dar paso a unas sonoridades, nunca antes imaginadas.

Con este trabajo, Cuarteto Quiroga nos habla de uno de los períodos más trascendentes de la historia de la música; la crisis de la tonalidad y el progreso de las vanguardias musicales -tan enfrentadas al férreo academicismo brahmsiano- hasta la culminación del atonalismo. Todo ello, a través de cuatro obras camerísticas del trío vienés que serán testigos de esta evolución del lenguaje que revolucionó la música europea en las primeras décadas del Siglo XX.

Para quienes no hayan perdonado aún a Schönberg que “asesinara” la tonalidad, he de advertiros que os reconciliareis con él y su encantador Cuarteto en Re mayor. Con esta obra, inspirada da manera casi paradójica en las últimas obras de Brahms, se ilustra el panorama tonal de finales del XIX. Entre las compactas estructuras musicales del romanticismo ya pueden intuirse trazas de las futuras armonías vanguardistas. Cuarteto Quiroga consigue imprimir a la obra solidez y nitidez con melodías tan finas y precisas que casi cortan el aire. Mención especial para el segundo movimiento del cuarteto, el Andantino grazioso, donde demuestran una gran capacidad en el dominio de los matices y definición de las distintas capas sonoras.

El viaje musical en el que nos embarca el Cuarteto Quiroga nos lleva hasta 1906 con el Rondó para cuarteto de cuerdas de Webern. En un proceso de desintegración lineal y prácticamente imperceptible, la obra de Anton se hila con la de Schönberg deformando los límites tonales hasta casi su total ruptura. La fuerza, contundencia y coordinación de los intérpretes es admirable consiguiendo pasajes donde la superposición de técnicas distintas consigue una unidad cohesionada.

El trío se completa con Berg y su Cuarteto Op.3 en el que los intérpretes logran sortear la amalgama melódica y armónica y contenerla en un espacio limitado demostrando un verdadero control en la sonoridad y la técnica. Esto se hace aún más perceptible en el segundo movimiento, Mäßige Viertel.

El repertorio se completa con la figura de Webern, de nuevo, esta vez presentando las 6 Bagatelas para cuarteto de cuerda Op.6, unas piezas cortas que no dejarán indiferente y a nadie y que explorarán tanto el sonido de la cuerda como el nuevo lenguaje musical que está emergiendo en Europa a principios del siglo XX. Con un excelente dominio de los sonidos y los silencios, Cuarteto Quiroga consigue crear auténticas atmósferas musicales llenas de colorido y movimiento.

Cuarteto Quiroga no podría haber elegido un repertorio mejor para adentrar y consolidar al oyente más escéptico en la música contemporánea a través de un proceso sonoro orgánico y apenas perceptible. Para el oyente más avezado, la frescura y energía con la que la agrupación acomete al trío vienés no pasarán desapercibido.



3 comentarios:

  1. hola, quiero invitarte a la faviconera de SONIDOS & NOTAS.

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