Grandes Obras: Sinfonía nº 5 en Mi menor Op. 64 - Tchaikovsky



Un hombre lleno de penalidades que busca en todos los recovecos de la vida la forma de alcanzar la felicidad. Una epopeya sobre como el genio creador puede reponerse de la adversidad y, por medio de la esperanza, conseguir aliviar el espíritu. La quinta de Tchaikovsky concentra y musicaliza toda el alma del compositor ruso en una pieza de gran belleza con pasajes cargados de sentimiento.


Ficha Técnica:

Nombre: Sinfonía nº 5 en mi menor Op. 64
Autor: Pyotr Ilyich Tchaikovsky
Forma: Sinfonía
Fecha de composición: 1888
Fecha de estreno: 17 de Noviembre de 1888

Durante la segunda mitad del Siglo XIX la forma de la sinfonía entró en crisis. Los compositores ya no atendían tanto a componer esta forma ya que otras habían entrado de manera rotunda en el panorama musical. El poema sinfónico, los ballets o las obras programáticas se habían hecho muy populares y las personas acudían a las salas de concierto esperando escuchar una historia en música.

Aún así Tchaikovsky encontraba en la sinfonía una de las formas más eficaces de concretar y desarrollar su personalidad musical. Él ya era un gran compositor de ballets y había explorado el poema sinfónico pero su anhelo era la creación de una gran obra sinfónica. Este trabajo lo inició con su cuarta sinfonía en 1878 y lo terminaría con la patética (sexta) 15 años después creando entre medias la obra que hoy nos ocupa. Son las tres grandes sinfonía de Tchaikovsky, obras titánicas que tienen un fuerte carácter autobiográfico.

El compositor ruso no se alejó de la idea de música programática y buscó, en la creación de estas tres sinfonías, transmitir una historia. Una historia que tenía que ver con sus vivencias, sentimientos y anhelos, desvelar su alma con la música. Como hilo conductor, el tema del destino, que rige y ordena todo en la vida del hombre, Este concepto incluido en la trilogía sinfónica final de Tchaikovsky se desarrolla de forma diferente en cada una de las obras. Para su quinta sinfonía, el genio ruso miró e imitó dos composiciones que admiraba notablemente y las usó para modelar y construir su obra: La sinfonía "Fantástica" de Berlioz y la sinfonía nº 5 de Beethoven.


-Referencias a la sinfonía "Fantástica"
La obra de Berlioz relata la historia de un artista que queda prendido de una hermosa mujer. Luego de sufrir el rechazo de la amada recurre al consumo de los opiáceos para mitigar su dolor cayendo en un delirio donde su amor perdido queda demonizado. Esta historia mucho tiene que ver con la vida del compositor francés aunque con un final distorsionado ya que Berlioz finalmente pudo conquistar a su amada y casarse con ella. Pero no sólo el hecho de usar temas autobiográficos como programa de una obra fue lo que interesó a Tchaikovsky, también el uso que hizo Berlioz de los temas musicales, el uso de la idea fija y la forma cíclica. Crear un leitmotiv recurrente que aparece en todos los movimientos pero adoptando la impronta de este.

-Referencias a la sinfonía nº 5 de Beethoven
Beethoven, antes que Berlioz, ya usó la idea fija y la forma cíclica en su quinta sinfonía. En esta ocasión la leyenda creada por los editores terminó por asociar el motivo cíclico de las cuatro notas de Beethoven con la "llamada del destino". Esto llegó a Tachikovsky que entrevió en esta obra como el destino era capaz de conducir y modelar la música.

Otro aspecto destacado de la obra de Beethoven y que sería usado por muchos compositores es la filosofía del "per áspera ad astra" que se traduce como "desde la adversidad hasta las estrellas". Este concepto de composición se inspira en la idea del viaje heroico en la que mediante un inicio incierto y tortuoso, el protagonista debe sortear una larga lista de penalidades y pruebas hasta obtener por fin la gloria. En la quinta de Beethoven apreciamos como el tormentoso inicio de la obra habla de un destino implacable y casi cruel pero a lo largo de los siguiente movimiento cambia totalmente de carácter, se vuelve apacible, juguetón y por último se transforma en glorioso con la gran fanfarria final.


Con este conocimiento Tchaivkosky se aventuró en Mayo de 1888 a componer esta pieza, después de una sequía creativa provocada por sus continuos problemas personales y su carácter inestable (su fallido matrimonio con Antonina Ivanovna Miliukova, sus intentos de suicidio, el sufrimiento interno constante,...). Pero bajo el mecenazgo de su amor platónico epistolar Nadezhda von Meck, Tchaikovsky decidió volcar todo su sufrimiento en la obra que hoy nos ocupa. Decidió hacer un relato sobre sus temores y sufrimientos usando el leitmotiv del destino como conductor de la epopeya. El último capítulo relata la postura del compositor hacia la vida. Ante una existencia plagada de dolor y padecimientos al genio creativo sólo le espera conseguir la gloria y hacer que todo haya merecido la pena o encontrar en la muerte la solución final a sus tribulaciones.

Para esta sinfonía, como ya hemos dicho, Tchaikovsky se apoyó en la idea del "per áspera ad astra" y busco un final, si bien no gloriosos, como en la quinta de Beethoven, sí más positivo y luminosos que el perturbador tema inicial. Piotr volvería unos años más tarde a volver a usar la sinfonía biográfica en su "patética" pero esta vez optando por la solución final, de ahí el carácter mucho más tétrico de la obra.

Hoy es innegable la grandiosidad de la quinta de Tchaikovsky pero él siempre receló de ella. No la consideraba tan buena como la cuarta. De ella llegó a decirle por carta a su mecenas, la señora Meck, lo siguiente: "Hay en ella algo falso, una chatura y falta de sinceridad que repelen y que el público no puede dejar de percibir. ¿Habré agotado definitivamente mi capacidad creadora?". 


Mvt I: Andante - Allegro con anima




Introducción y exposición:
La sinfonía se inicia con el ya mencionado motivo del destino. Constituye la introducción de la obra. Es una melodía al clarinete trágica y pesada, cargada de sentimiento y quizás una de las melodías más emotivas compuestas por Tchaikovsky. Tras exponerse la fatalidad, el tema que siguen guarda la linea de tragedia y pesar que tanto acompañó al alma del compositor aunque en un ritmo más elevado. Este tema A de nuevo es entonado por el clarinete junto con las cuerdas y flauta en su primera exposición. El segundo tema o tema B guarda una forma de lamento. Un llanto introducido por las cuerdas seguidos del eco quejumbroso de las maderas, el tema se repite a mayor velocidad pero con los papeles de los instrumentos intercambiados. La primera parte concluye con el tema C, que contrasta la tragedia. Con un tono más animado y desenfadado se inicia con una juguetona llamada de las maderas y una sinuosa melodía de las cuerdas 

Desarrollo
El toque de maderas que avisaban del tema C aparecerán de nuevo para anunciar la entrada del desarrollo que seguirá la línea trágica dominante en el movimiento. Incluso el tema C reaparecerá pero ya no como el agente luminoso sino totalmente sometido a las sombras. El desarrolló concluirá en un clímax tutti orquestal antes de dar paso a la reexposición.

Reexposición y final:
Los temas de la primera parte vuelven a aparecer con apenas transformaciones (La introducción no forma parte de la reexposición). Tchaikovsky usa el tema A como elemento para construir la coda elevando toda la orquesta hasta un gran crescendo antes de ir extinguiendo poco a poco la música.


Mvt II: Andante cantabile, con alcuna licenza



Exposición y desarrollo
Tal como hizo Berlioz, Tchaikovsky dedica el segundo movimiento al aspecto amoroso. Todo el movimiento se presenta casi como una ensoñación del compositor preguntándose si es en el amor donde hallará la felicidad. El movimiento empieza con una introducción que sirve de entrada al mundo onírico, irreal que le sigue, llevando la música del mi menor del primer movimiento al brillante mi mayor. Las trompas traen un motivo calmado y emotivo, el tema A, uno de los momentos melódico de la obra más bellos y recordados. A pesar de la tonalidad mayor, el tema no es festivo, es más bien nostálgico, quizás una referencia a los amores que pudieron ser y no fueron. Casi por extensión irrumpe el oboe con el tema B. Este tema concentrará todo el grueso del movimiento y sigue con el carácter nostálgico hasta que no sea madurado en el desarrollo. Los dos temas se fusionaran y cruzarán pero el tema B será reforzado y se consagrará como el verdadero tema del amor.

Sección central
La parte central del movimiento lo ocupa una tonadilla, o tema C a modo de danza rusa triste. Es el contrapunto a los temas de la primera parte. Este tema rápidamente queda eclipsado por la entrada atroz del tema del destino en una variación amenazante. El destino descubre al artista que no es en el amor donde encontrará su final feliz y lo insta a despertar de su letargo.

Reexposición
Los temas A y B vuelven a sucederse, el compositor quiere seguir un poco más sumido en ese mundo irreal pero de nuevo, antes de concluir el movimiento el destino volverá a interrumpir para que abandone su sueño feliz, no sin antes volver a echar un vistazo atrás al amor.


Mvt III: Valse: Allegro moderato




Llegamos al movimiento más corto de la obra, De nuevo, imitando a Berlioz, Tchaikovsky no recurre ni al obsoleto minueto ni al popular scherzo sino que introduce un vals. Este movimiento refleja las trivialidades de la vida y si es posible, a través de ellas, encontrar la felicidad. El tema A es apacible y alegre lleno de microtemas de carácter jovial; en contraste el tema B o trío es vertiginoso y frenético. El movimiento tiene forma A-B-A y antes de su final deja espacio para que entre de nuevo el destino en acción. Con un carácter mucho más indulgente de nuevo recuerda al compositor que siga con lo verdaderamente importante y que esta vía, a pesar de parecer el camino a la felicidad, no lo es.



Mvt IV: Andante maestoso - Allegro vivace





Introducción y exposición
Después de una larga y ardua búsqueda, el destino se revela como un canto a la esperanza, y este sentimiento, en la creencia de que todo cambiará y mejorará, en la fé de que todo irá bien, donde el compositor encontrará la felicidad. En cambio aún queda la batalla final. No será fácil y al tema del destino convertido en adalid del triunfo se antepondrá el tema A, del sufrimiento. Como espectadores de esta batalla encontramos el tema B, con ritmo sincopado, parece dubitativo y el tema C, que busca equilibrar la cosas introduciendo una melodía de carácter ruso, mostrando el amor a la patria una de las vías por las que la felicidad triunfará. Antes de terminar la exposición de nuevo el destino hace su llamada.

Desarrollo
El tema A del sufrimiento se impone y deja su impronta en los otros dos temas que se ven ensombrecidos. El tema de la melodía rusa sufre una severa transformación a causa de esta contaminación. 

Reexposición y final 
El tema del sufrimiento se cree vencedor y sale del desarrollo convertido en un gigante que pretende acabar con todo (tema A'). Los temas B y C vuelven a reaparecer incorruptibles esperando la llegada del destino que, más triunfal que nunca, terminará ganando la batalla. En una extensa coda final, las fanfarrias y fuegos artificiales engrandecerán el himno triunfal del destino. Antes de acabar la obra reaparecerá el dubitativo tema B, esta vez afirmativo y acelerado (tema B') precipitando la obra a un final en el que volverá, directamente desde el primer movimiento, el tema trágico, reconvertido por la esperanza en otro canto triunfal. (tema A del mvt. I subliminado).



1 comentario:

  1. Todo lo que compuso este genial compositor tiene un algo especial que lo diferencia de la mayoría de creadores. La sinfonía que nos ocupa es sencillamente bella, muy bella. La explicaciones y comentarios se agradecen un montón porque así entendemos mejor las obras.

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