Ciclo de Tonalidades: Re menor




Re menor, la tonalidad del contrapunto, muy difundida durante el Barroco dejando grandes obras en las que la combinanción de las voces creaban atmósferas mágicas. Poco a poco la tonalidad comenzó a asociarse con el dolor e incluso a veces con la muerte pero la imposición de otros tonos dramáticos durante el Romanticismo como Do menor o Do# menor llevaron a la tonalidad a un segundo plano. Aún así la historia de la música nos ha dejado grandes obras en Re menor, dos de ellas, los grandes titanes de la música clásica, la Novena de Beethoven y el Requiem de Mozart,

Comenzamos nuestro viaje por Re menor en el Barroco, escuchando al maestro Bach y la obra que compuso para este tono en su Clave Bien Temperado.


Preludio y Fuga nº6 en Re menor. Clave Bien Temperado I. - J. S. Bach


Y siguiendo en el Barroco, y usando, como ya es habitual en esta sección, la medida "Scarlatti", analizamos que tan habitual era esta tonalidad en las composiciones de la época. De las 555 sonatas de Domenico Scarlatti, 30 están en esta tonalidad. Recordemos que las tonalidades menores estaban muy por debajo en uso con respecto a las mayores, sin embargo estas 30 sonatas en Re menor la convierten en la tonalidad menor más prolífica dentro del ciclo de sonatas. 


Sonata K-9 en Re menor - Scarlatti


Para el musicólogo Alfred Einstein, Re menor es la tonalidad de la "Fuga" y no le falta razón ya que una de las obras más conocida del período barroco es la Tocata y Fuga en Re menor de Bach. Pero además hay que añadir la obra teórica más importante del maestro Bach, su inconclusa "El Arte de la Fuga", un manual sobre contrapunto con 14 fugas y 4 cánones que parten de un tema compuesto en Re menor. Cualquier compositor que aprendiera el arte del contrapunto con este manual, inherentemente asociaría este arte con la tonalidad de Re menor.


Tocatta y Fuga en Re menor - J. S. Bach


Nos trasladamos al período clásico y nos encontramos con la sinfonía nº 26 en Re menor "Lamentatione"de Haydn, una de las tres sinfonía que compuso en Re menor junto con la nº 34 y 80. Esta obra toma como tema principal una melodía extraída de un antiguo canto llano sobre la Pasión de Cristo ya que su composición se presupone, fue para la Pascua. Ya aquí la tonalidad toma un carácter solemne que mucho tiene que ver con la muerte, como ya sería reflejado durante el clasicismo en la obra de Mozart. No hay más que echar un vistazo a Don Giovanni, obra que se inicia con un asesinato y cuyo tema en Re menor presagia el destino fatal que le aguarda al protagonista. Pero sin duda, el máximo exponente de solemnidad y presagio de la muerte en la tonalidad de Re menor, es el Requiem de Mozart. El mayor dramatismo alcanzado por Mozart en su música siempre ha sido en torno a esta tonalidad. 


Requiem / Introito y Kyrie - W. A. Mozart


Antes de abandonar el período clásico hay que observar a Beethoven, si bien no fue un gran cultivador de esta tonalidad, sí que podemos encontrar piezas que guardan un carácter muy similar con lo establecido en el período clásico. Su sonata nº 17 "Tempestad" que tiene un gran contenido dramático y ansioso o su frustrado recitativo "Erlkönig" sobre un texto de Goethe que trata de la inminente muerte de un niño. Por último la magistral Novena Sinfonía, que si bien quiere transmitir un mensaje de alegría y fraternidad su inicio busca crear una atmósfera solemne y de incertidumbre.


Sinfonía nº 9 en Re menor / mvt. I - L. V. Beethoven


Estos ejemplos del período clásico ayudaron a la elaboración de las distintas tablas de clasificación de tonalidades. El pianista y teórico Ernst Pauer, que fue discípulo del hijo de Mozart, Franz Xaver, describió por ejemplo Re menor como reflejo de sentimientos moderados de la melancolía ,el dolor, la ansiedad y la solemnidad. Para Albert Lavignac era una tonalidad grave y de concentración. O para Schubart, una tonalidad femenina sobre la melancolía.

Durante el Romanticismo seguiremos encontrando obras en Re menor para todos los repertorios y grupos instrumentales al tratarse de una tonalidad de fácil ejecución para los instrumentos y por tanto, cómoda, para las agrupaciones orquestales, no obstante, su repercusión en este período no será muy notable en comparación con otras tonalidades de ejecución, por lo general, sencilla . Podemos destacar las sinfonías nº 0, 3 y 9 de Bruckner, esta última con una clara intención de imitar a Beethoven en la elección de la tonalidad de la novena, la nº 4 de Schuman, la Sinfonía Dante de Liszt y la celebrada y única sinfonía de César Franck.


Sinfonía en Re menor - C. Franck


En cuanto al repertorio concertante, existe una obra que entra en el esquema de los afectos descritos para Re menor. Una obra solemne que habla de dolor y muerte. Una obra que se inicia con la tormenta y con el miedo del compositor al saber del intento de suicidio de su maestro, Schuman. Estamos hablando del Concierto para Piano nº 1 en Re menor De Brahms.


Concierto para Piano nº1 en Re menor. J. Brahms


Como ya hemos dicho, Re menor no fue una tonalidad muy difundida en el Romanticismo, si bien es fácil encontrar ejemplos en música orquestal y concertante, no así en la música para solista. No hay obras destacables en esta tonalidad para piano, cuerdas o vientos. Por ejemplo, de todas las obras escritas para piano de Chopin, sólo cinco están en Re menor, y ninguna de estas podemos meterlas en el grupo, de las "conocidas". Para violín podemos destacar la sonata nº 2 de Schuman.

Del Siglo XX, quizás la obra más aclamada en el ámbito orquestal en la tonalidad de Re menor sea la sinfonía nº 5 de Shostakovich y en el concertante el Concierto para piano nº 3 de Rahcmaninov y el Concierto para violín de Sibelius.



Concierto para volín en Re menor - J. Sibelus


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