BSO: El Árbol de la Vida de Alexandre Desplat


A pesar de que Desplat lleva componiendo desde hace más de 20 años, son sus últimos trabajos los que lo están posicionando dentro de uno de los grandes compositores de cine de estos últimos años. La chica de la perla, El escritor, El curioso caso de Benjamin Button, El discurso del Rey o las dos últimas películas de la saga Harry Potter han provocado que los grandes directores de Hollywwod se peleen por una partitura suya. En la controvertida "El árbol de la vida", una película casi sin diálogos, Desplat acompaña las imágenes con una música minimalista y repetitiva, muy a lo Phillip Glass, en el que tanto los silencios, como las melodías, construyen una atmósfera que parece moverse a cámara lenta a través de una calma inusitada.


La música en el film parece fluir con la ayuda y sutileza de un piano, instrumento protagonista durante todo el largometraje, con unos acompañamientos repetitivos y  armonías sencillas por una orquesta de cuerda que da mayor profundidad al relato pianístico. Son pocas las ocasiones en las que la orquesta se hace protagonista, aquellos momentos donde el dramatismo o la intensidad de la película lo requiere, pero en general, la música se mueve en un plano muy contenido y elegantemente bello.

#1. Childhood



La partitura comienza con una pieza sencilla y minimalista, la presentación de la célula sobre la cual se construirá gran parte de la música. Esta célula está formada por tres notas cortas e iguales y una zona "libre" en el agudo; la llamamos libre porque durante el track, esa zona es la que generará toda la evolución de la melodía, desde una única nota hasta secuencias completas. El piano construye su melodía a partir de esta unidad y durante toda la obra es acompañado por una nota pedal (sonido constante e inalterable), en las cuerdas. La música, en modo menor, hacia la mitad del track cambia al modo mayor convirtiéndose en una obra menos dramática y más esperanzadora.

#2. Circles


Es quizás en este track donde se puede apreciar más el estilo de Phillip Glass. Sobre una base repetitiva y difusa que se mantendrá constante, distintos instrumentos desarrollarán diferentes motivos, como actores que se van sucediendo dentro de un mismo plano. Todo este caos degenerará en una zona que roza el atonalismo, donde no existe una jerarquía de sonidos, todos los actores de yerguen como protagonistas. Finalmente, la música va perdiendo fuerza y va muriendo lentamente hasta su desenlace.

#4. River


Para River, Desplat recupera el motivo de Childhood, pero esta vez añadiéndole más armonías. De nuevo, interpretado al piano, se agrega un acompañamiento ostinato basado en la alternancia de dos notas a distancia de terceras. Esta acompañamiento, de nuevo, será continuo hasta el final. Estas nueva adición da mayor carga trágica al tema, lo hace más grande e imponente, aumenta de velocidad y se hace vertiginoso. La música parece querer despegar pero esa atmósfera contenida de la que hablábamos parece impedírselo. En la segunda vuelta, en la repetición del tema, el acompañamiento es sustituido por las cuerdas para terminar con un diálogo tremendamente trágico del violonchelo al que el piano parece ignorar manteniéndose inflexible en su melodía. Es como un llanto desde las profundidades que nadie puede oír. La música termina con una cascada de arpegios descendentes que precipitan la música a su final.

#9. Motherhood


En Motherhood nos encontramos una especie de vals o danza conducida por las cuerdas y el piano y que se repetirá dos veces. De nuevo, un bajo continuo e inalterable mientras se sucede un diálogo entre violines y piano en un plano superior.  La música intenta escapar del corsé de la tonalidad creando tensiones e inestabilidades poco frecuentes en la música tonal.  Una pieza fluida y femenina que retrata el amor y dedicación de una madre por sus hijos.

#11. Fatherhood


Otro de los grandes tracks de la película es Fatherhodd. De nuevo, piano y cuerda se unen para crear una pieza antónima a Motherhood. Frente a la delicadeza y sutileza de la primera, Fatherhood se presenta sombría y autoritaria. Ya no es una danza si no una serie de pasos pesados y cansados en el bajo mientras los violines y el piano mantienen un diálogo profundo e imitativo en el plano superior.

#13. Skies


Un arpa crea una melodía juguetona que se repetirá como un eco de fondo durante gran parte del track. El clarinete se unirán al acompañamiento, las cuerdas vibraran para crear un aura celestial mientras un piano y un violín interpretan una melodía lenta que parece querer elevarse. Mientras el acompañamiento se pierde en la lejanía, un mar de cuerdas vibrando conducirán    a un último violín para que muera lentamente. Es quizás, como la película, el track más metafórico e inquietante. Un sentimiento de desenlace, de inevitable final nos aguarda, un pensamiento optimista y esperanzador que parece acompañar a un espíritu cansado en su viaje hacia los cielos.

Sin duda, al igual que película, la música parece encerrar códigos ocultos, mensajes filosóficos peri sin perder el sentido de unidad y coherencia. Como dijo Malik, el director del film, quería que "La música fuera como un río que fluye a través de la película" y sin duda Desplat lo ha conseguido.


8'5/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario