BSO: War Horse de John Williams


Siguiendo con la revisión  de los candidatos a los Oscars 2012 a mejor BSO, ahora os traigo una de las dos nominaciones de John Williams: War Horse. La otra nominación es por Tintín y el secreto del unicornio que comentaremos próximamente. En este caso, Williams nos trae una banda sonora muy orquestada donde las maderas cobran mucho protagonismo, de hecho, son gracias a ellas como este compositor logra traernos imágenes evocadoras del campo y sentimientos tan sencillos pero importantes como la amistad.


Gracias al uso de los leitmotivs, se nos presenta una banda sonora muy sencilla de leer y escuchar que pretender ser fiel acompañante del film sin querer en ningún momento quitarle protagonismo. Escucharemos pocos "estruendos" orquestales, si no decir ninguno, a favor de una orquestas contenidas, solemne y apaciguadas donde hay espacio para los solos instrumentales con melodías sencillas que brillan por su genialidad. Dos escenarios parecen ser claves a la hora de abordar musicalmente el film. Las praderas rurales inglesas y los campos de batalla. 

Para la primera, Williams recurre al tópico pastoral, es decir, emplea los instrumentos de viento madera para crear ese ahora rural con melodías sencillas y en ocasiones bailarinas. Es en este enclave donde se generarán los sentimientos primordiales de amor y amistad que guiarán la película y donde conocemos a los personajes; es por ellos que se impregnarán de este toque campestre musical que los acompañará durante toda el film. Los giros célticos y la imitación de la música folclórica inglesa también nos ayudaran a las asociaciones de música y paisaje. En este aspecto, la música de Williams nos puede recordar a la otro Williams: Ralph Vaughan Williams o Frederick Delius u otros compositores muy comprometidos con la música tradicional de su país, Inglaterra.

Para las batallas y la guerra en general, Williams recure a otro tópico musical, la llamada de trompa o trompeta para avecinar la llegada de un conflicto.  Aumentos de ritmo, tensiones y disonancias que chocarán con la calma y la paz de la primera parte nos transportarán a un auténtico campo de batalla.


#1. Dartmoor, 1912


Un solo de flauta da comienzo  a la pista entonando un tema céltico al que luego se unirá la orquesta entablándose un diálogo entre ambos es casi como un despertar. Este primer tema de sabor campestre será muy recurrente en el film para acompañar esas escenas rústicas que encierra la vida agrícola. Un esporádico acordeón aumentará esa atmósfera rural. La música entra en un nuevo estado anunciado por la región grave de las cuerdas preparando el terreno para que el clarinete presenta un nuevo tema juguetón con matices folclóricos ingleses. Tras esto, entramos en la última sección donde se presentará el último tema de corte pastoral  de la mano de toda la orquesta al que llamaremos tema rural. Casi como de una reexposición, los tres temas se presentarán de nuevo en el mismo orden pero en una versión más reducida.


#3. Bringing Joey Home, and Bonding


Quizás con un corte más clásico y no tan céltico como el anterior, esta pista comienza con una marcha lúgubre, juguetona y torpe, casi como un lento y pesado caminar interpretado por los chelos y contrabajos. Esta oscuridad se interrumpe por la luminosidad del tema rural en una versión reducida para flauta. Hasta cerca de la mitad del track, este sistema de alternancia se irá repitiendo absorbiendo el tema lúgubre parte de la luz del segundo tema incorporando los violines y las maderas en los agudos. La segunda parte es protagonizada de nuevo por la flauta mientras las cueras realizan un acompañamiento muy etéreo. La conducción de esta melodía, de nuevo de sabor celta se pasa al oboe y posteriormente al clarinete. En el 3:18, la trompa presenta el que será el tema principal del score. Un tema muy bello con  mucha sensibilidad. Como contraste final, el oboe presentará un tema nuevo y exclusivo muy juguetón.


#7. Ruined Crop, and Going to War


Las maderas y las cuerdas se unen para iniciar este track con un canto melancólico lleno de sensibilidad. Casi como una elegía, la tristeza inunda la primera parte de la pista hasta que tres notas repetitivas en las cuerdas llenan de tensión el ambiente haciendo presagiar algo terrible. El tema principal hace aparición una vez que las cuerdas se han apagado en la lejanía, este tema nostálgico hará la función de preludio para un nuevo tema. La llamada de trompa, desde siglos ha servido para representar la batalla y John Williams no va a ser menos  uniendo la trompa y las cajas en este tema de la guerra.


#9. The Desertion


De nuevo la tristeza inunda el comienzo de este track con breve motivo elegiaco. Rápidamente la agitación inunda la música cuando toda la orquesta hace aparición con un motivo rítmico donde los metales y platillos cobran gran protagonismo. Poco a poco esta música va desapareciendo para que de nuevo, el dolor y conmoción de la primera parte cobre el protagonismo de la música. Esta obra recoge musicalmente dos aspectos: El primero, el horror de la guerra manifestado en las dos secciones melancólicas y pausadas, cargadas de dolor y dramatismo y el segundo, la necesidad de escapar de ese mundo sórdido y gris con esa "carrera" rítmica orquestal de la zona central.


#13. No Man's Land


Una nebulosa de cuerdas disonantes da inicio  a la música. Durante largo tiempo, esta niebla lúgubre se irá extendiendo con la ayuda de un arpa. Un estruendoso acorde, como un trueno, cae sobre el piano y comienza el tema de la guerra. La orquesta al completo se une, metales y vientos y maderas. También la percusión cobra gran protagonismo con la caja y los timbales. Esta zona está cargada de heroicidad, lucha y acción. Este fuego dramático se irá extendiendo lentamente hasta desvanecerse por completo.


#15. Remembering Emilie, and Finale


El tema central de la partitura, que ya habías visto en otras pistas, da comienzo a este track pero con un desarrollo más extendido. El solo de flauta presenta un nuevo tema siguiendo la línea pastoral predominante, tras su soliloquio, las cuerdas y el arpa se unen para traer un remanente del tema central. El piano se convierte en protagonista en esta ocasión creando una atmósfera más íntima y desarrollando hasta formas todavía no vistas el tema principal. Finalmente, ante un eco lejano de la trompa evocando el tema de la guerra, las cuerdas vuelven a tomar el control mientras los metales vuelven a recordarnos tema central del score. El grito final de la trompeta ya no es una llamada a la guerra, es un canto de paz y amistad.


Como conclusión, tenemos un score muy recomendable con grandes momentos musicales de gran sentimiento y emoción que nos transportarán mágicamente a lugares lejanos donde las brisas de aire fresco nunca dejan de soplar.

7/10

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