Top 5: Experimentos del Siglo XX


Si algo caracteriza al siglo XX en cuanto a música se refiere ha sido la experimentación. Algunas absurdas, sin fundamento y creadas por artistas excéntricos que pretendían llamar la atención , otras buscan expresar ideas abstractas, crear nuevas sonoridades y formas de entender la música aunque para ello sea necesario redefinir el concepto de música y las formas de interpretarla. La diferencia entre ruido y música se diluye pero es que acaso ¿no están hechos de lo mismo? Sea como sea el siglo pasado nos ha dejado obras insólitas que quedarán grabas en la historia de la música y que ahora os traigo presentadas en este top 5.

En el puesto...5
Desde tiempos muy remotos, los compositores han querido plasmar los sonidos de la naturaleza, y muchos de ellos, imitar el canto de los pájaros. Esto ya lo hizo Bruckner en su sinfonía nº 4 o con el gran catálogo de cantos de aves de Messiaen pero, en 1972, el compositor finlandés Rautavaara decidió incorporarlos de manera literal. En su obra Cantus Articus: Concierto para pájaros y orquesta, este compositor usó grabaciones de alondras, cisnes y otras aves tomadas cercas del Círculo Polar Ártico y como sonido ambiental de fondo. Aquí os dejo el tercer movimiento: Cisnes Migrando.




En el  número...4
La base de toda la música, siempre ha sido el silencio y parece ser que eso siempre lo han tenido muy claro los compositores de nuestra historia. En ese caso ¿Por que tuvimos que esperar hasta 1952 para que se le dedicara una obra a él? Sí amigos, en 1952, John Cage presentó su obra en tres movimientos 4'33''. Aunque Cage tenía en mente componer una obra enteramente silenciosa, el impulso final fue la experiencia en una cámara anecoica. En este espacio diseñado para evitar la propagación del sonido, el compositor sólo podía oír dos ruidos. Uno agudo y otro grave; su sistema nerviosos y circulatorio funcionando respectivamente. La idea de que el hombre jamás sería capaz de oír el silencio le motivó a completar la obra. Por cierto, el título hace referencia a la duración de la obra.



Entrando en la recta final...3
Mientras que la orquesta romántica había crecido hasta el punto de necesitar casi mil ejecutantes. Un compositor argentino demostró con el ingenio que podía reducir drásticamente la "mano de obra" y dar un espectáculo a la altura.  La originalidad, la versatilidad, la imaginación y el humor le han valido el tercer puesto a Mauricio Kagel cuyas obras se pueden clasificar como "dramas musicales" o "música teatral" ya que ver la interpretación de ellas es todo un espectáculo. Aquí os dejo su Two-Man Orchestra.



Con la medalla de la plata en el...2
Pocos pudieron ver en directo el estreno de la obra de Ligeti que tuvo lugar en 1963 ya que la televisión holandesa, que iba a retransmitirlo prefirió poner un partido de fútbol. Y puede entenderse ya que escuchar 100 metrónomos sonando al mismo tiempo no es de agrado de todo el mundo. Con el Poema sinfónico para 100 metrónomos Ligeti quiso dar una visión personal sobre la continuidad del tiempo y la capacidad autómata capaz de prescindir del hombre para la ejecución de su obra. Un centenar de metrónomos programados a distintas velocidades suenan hasta que el último de ellos deja de funcionar.



Y el ganador con el número...1
Y ya rozando el disparate. ¿Qué ocurriría si un helicóptero se convirtiera en el escenario de la obra musical? Pues esto tuvo que ser lo que se preguntó Stockhausen cuando compuso en 1993 su Cuarteto para cuerdas y helicóptero. En esta composición, los cuatro miembros de un cuarteto de cuerda se sitúan, cada uno, en un helicóptero, y mientras sobrevuelan el edificio del auditorio, tocan su obra comunicados a través de auriculares y un metrónomo que les ayuda a mantener el tempo. Todo este sonido, el de las cuerdas y el del rotor del helicóptero, se retransmite por altavoces a los espectadores de la sala de concierto que tienen debajo.




5 comentarios:

  1. Es sorprendente la cantidad de ejemplos que podemos encontrar en el mundo del arte en general y de la música en particular donde la creación de obras parece que se rige por el principio del esperpento. Creo personalmente que ya no es la belleza estética la que motiva la creación artística, sino la voluntad de provocación del público en su más amplia extensión. Luego existiría otro debate en relación con el favor del público hacia esas obras y si consiguen pasar el filtro del repertorio. Hay que reconocer que la gran mayoría son deshechadas, siendo sólo recordadas entre una minoría de eruditos.

    En el caso concreto de la ópera contemporánea se pueden encontrar obras que rozan lo absurdo en relación con el tema que tratan, y es que la ópera ya no tiene temas universales a los que agarrarse hoy en día. Como ejemplo cito la obra que el compositor inglés Mark-Anthony Turnage estrenó el año pasado en el Metropolitan de Nueva York: "Anna Nicole", ópera basada en la vida de la difunta modelo de la revista Play Boy. Como vemos, modelo de heroína como pocas.

    ¡Saludos!

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  2. No podrías estar mas acertado. Tu comentario me ha hecho recordar aquella frase de Haydn a propósito de estreno de la sinfonía Heróica y su autor Beethoven: "Es algo nuevo, se ha colocado a él mismo en el centro de la obra". Este "egocentrismo" romántico era maravilloso ya que al autor siempre se quería superar, pugnaba por el reconocimiento del público, por componer la mejor obra, y una vez terminada, su reto era superarla. Si su obra era un fracaso, podía sumirse, como le ocurrió a Rachmaninov, en la más profunda de las depresiones.

    Parece que esa idea se ha perdido y el egocentrismo romántico se ha convertido en puro egoísmo cuya única premisa en la conocida frase: Para bien o para mal, lo importante es que se hable de mí.

    Ojo, hay experimentos artísticos que tienen todo su sentido, buscan nuevos lenguajes o formas de expresar la belleza abstracta, pero muchos otros, como bien dices, son pura provocación.

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  3. Soy Teclas (del foro de piano).

    Para mi se esta devaluando, si no se ha devaluado ya por completo la palabra arte.

    De hecho lo único que me separa de que algo absurdo creado por mi se considere como arte es el apellido. Las justificaciones para entender la obra y que nadie pudiera decir que es una basura, ya me las inventaria yo luego.

    saludos y enhorabuena por el blog.

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    1. Toda la razón. Pero me parece que algunas veces se meten a todos en el mismo saco. Casi con total probabilidad, primero se compone "la obra" y luego se busca una explicación más o menso racional que la justifique. Pero me gustaría pensar que eso solo lo hacen los mediocres y que los grandes del siglo XX, verdaderamente hayan sido capaz de ver más allá que el resto de las personas.

      Muchas gracias por pasarte por aquí Teclas. Un saludo

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  4. No sé qué más puedo añadir a lo que habéis dicho. En realidad ya me he hartado de criticar excéntricas creaciones del siglo XX... siempre desde mi punto de vista personal.

    Efectivamente, creo que se cae con facilidad en juzgar igualmente obras creadas de muy diferentes maneras, más o menos profundas. Pero no me gusta el hecho de que, una audiencia que se reúne a escuchar música, que se espera algo similar a la idea que tiene preconcebida y conoce de lo que es música, se encuentre con una presentación que difícilmente podrá incluir dentro de ese arte.
    Quizá, más que ampliar la definición de lo que es o no música, habría que crear un nuevo estilo de arte conceptual. Estoy totalmente de acuerdo en que cada uno exprese aquéllo que siente de la forma que crea más conveniente. Puede que el fallo sea llamarlo "música del siglo XX". Creo que no le hace ningún favor ni a la música, ni a los autores de estas obras, fácilmente desdeñadas por los amantes de ésta.

    En fin, sobre las obras que has puesto, decir que no me dejan indiferente. Voy de la risa al llanto, pasando por la indignación, la furia y el recuerdo amargo de tiempos que no volverán. (xD)

    Un saludo!! Buen artículo!

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