BSO: The Artist de Ludovic Bource


Y finalmente, el Oscar se lo llevó The Artist. En total, cinco estatuillas incluida, claro está, la que más nos interesa, a mejor Banda Sonora. The Artist cuenta la historia de George Valentin, un actor de cine mudo que ve como la incursión del sonido a finales de los años 20 en la industria de Hollywood, va sumiéndolo en una profunda depresión, mientras su querida, Peppy Miller, la bailarina que empezó como extra, va comiéndole terreno. Con este argumento, el director francés Michel Hazanavicius nos presenta una película en blanco y negro donde la música juega un papel fundamental, como no podía ser menos, en una cinta totalmente muda.

Ante la ausencia de diálogos, la música se convierte en fiel transmisor de mensajes, debe ser viva y activa, y por eso, es un personaje más que conduce el film, es, su narrador. Para tal misión, Bource recupera el saber hacer de los compositores de cine mudo de los años 20 y 30 empleando sus mismo recursos. De esta forma, elimina por completo el concepto de leitmotiv, la música no debe ser repetitiva ni contar nada que seamos capaz de ver. Debe hablar de lo que no somos capaces de oír. Por ello, cada pieza de esta banda sonora es una joya única que comienza con la escena y termina con ella, la apoya y la dota de un significado aún mayor que el de la palabra.

Música para hablar del amor, la felicidad, la tristeza, el humor,... El score se vuelve totalmente flexible adoptando multitud de caracteres. Al igual que variadas formas, estilos y géneros. Podemos encontrar grandes melodías sinfónicas que nos trasladaran al panorama romántico de principios del siglo XX y que nos recordarán a Debussy, Rachmaninov o Gershwin. La música jazzera y bailarina de las Big Bands y las obras de otros grandes compositores de música para cine como Alfred Newman o Enrich Korngold. 

Esta absorción de obras de otros compositores le ha valido muchas críticas a esta banda sonora por falta de originalidad. La más llamativa quizás, la adaptación del track Scene d'Amour de la película Vértigo de Alfred Hitchcock y compuesta por el otro grande, Bernard Hermann. El uso esta melodía, por deseo expreso de Hazanavicius, en una de las escenas álgidas del film, supuso el enfado de la actriz Kim Novak (Vértigo), que acusó a The Artist de plagio. ¿Copia u homenaje?. Que cada cual saque sus conclusiones.

En cualquier caso, la obra de Bource cumple con creces su función y nos hace ver la cantidad de registros que posee este desconocido compositor. Un trabajo soberbio con un lastre, el del cine mudo, que no ha hecho más que engrandecer la música hasta el punto de merecerse el Oscar.


#1. The Artist Overture


Una obertura operística, es la pequeña obra que inicia el drama. Debe ser capaz de cautivar al espectador pues es el vaticinio de al menos dos horas ininterrumpidas de música y concluir con rotundidad pero siendo capaz de dejar una sensación de insatisfacción en el oyente. Insatisfacción que irá desapareciendo durante la obra. Es así como puedo definir este primer track, que aunque es muy corto, es capaz de hacernos prever la gran historia que inicia y que desde el primer momento, nos deja en el corazón el deseo de poder vivir de primera mano esa aventura. Los metales y la percusión crean un inicio autoritario. Finalmente las cuerdas toman el control con un bellísimo tema de clara influencia tardo-romántica.


#3. George Valentin


Para el tema dedicado al protagonista, también el tema principal del film, nos encontramos con una música muy fresca y humorística que combina el jazz orquestal con el continuo juego de texturas sonoras. La percusión abre este tema para que el piano de rienda suelta a su imaginación. La percusión en el xilófono, con su tono burlón deja paso a una melodía muy bella en las maderas acompañada por las cuerdas. Ya se han presentado los tres agentes que pugnarán en este track y que se irán alternando pasándose la batuta de unos a otros. El piano dará el sabor jazzísticos mientras improvisa con una base en los metales. El xilófono constituirá ese nexo de unión entre el piano y la melodía principal a cargo de la orquesta. El minuto final de la pista cambia su tono, se vuelve más melódico entre el piano y el clarinete que forman una unidad ambiental muy tranquila y amable.


#4. Pretty Peppy



Para la chica también hay música, y en este caso, la introducción nos trae un tema delicado pero con un toque triunfal en los metales. Tras este inicio, las cuerdas, conductores del tema delicado comienzan su discurso mientras es replicada por muchos otros instrumentos: metales, maderas y metalófonos. La música es bailona, y puede recordarnos a los gestos exagerados de una mujer elegante al caminar. Recordemos que en el cine mudo, las gesticulaciones eran muy acusadas. En este caso, la estructura del track es muy sencilla. Una introducción, la exposición del tema de Peppy, un breve desarrollo y la vuelta al tema con una codetta final que recupera ese tono triunfal que vimos en la introducción.



#7. Waltz for Peppy


Un vals entrañable es lo que nos trae Bource en la pista 7. Las cuerdas sostenidas sirven de apoyo a leves acordes de piano. Luego ambos instrumentos se unen para tocar el tema principal de este track. El tema pasa luego a las maderas y posteriormente al piano para comenzar de nuevo. Este tema del vals se irá repitiendo una y otra vez usando el juego de texturas al que nos ha acostumbrado ya Bource pasándose entre diferentes instrumentos. Es, sin duda, uno de los temas más románticos del score. Para finalizar, el tiempo bailarín del vals se diluye tornándose lento, casado y acabando con dificultad, con un suspiro largo y melancólico.


#14. Comme une Rosée de Larmes


El tema, quizás, más hermoso de toda la partitura. Frente a la elaborada orquestación de otras pistas, aquí, el piano se convierte en único y exclusivo protagonista en un tema muy melancólico con una estructura ABA. Un tema lento y lleno de nostalgia acompañado por unos pesados acordes que dan la introducción se manifiesta como primer tema. La música es pausada, entrecortada. Es indiscutible que la sección central, donde entra el nuevo tema B, está inspirado en el Arabesco nº 1 de Debussy. Los giros arpegiados a gran velocidad entran en contraste con el sosiego del tema A. Este recurso expresionista da un sabor muy místico y onírico a la música. Finalmente volvemos a retomar el primer tema antes de concluir.


#24. Peppy and George


Y quien no reconoce el talento de Gene Krupa en esta última pista, que a ritmo de claqué, nos trae una música swing llena de vitalidad. Como en los musicales antiguos, podemos imaginarnos a decenas de parejas bailando en un salón de fiestas mientras un banda de jazz toca en el escenario con energía. Un auténtico homenaje al género musical. Cerca de concluir la pista, podemos ver ese guiño al Vals de Peppy, el otro track "bailable", que da el colofón final a la partitura y que se ha impregnado del espíritu fiestero.

Un gran película con grandes interpretaciones; que pena que en muchos cines españoles, la gente abandonara las salas "decepcionadas" por encontrarse un film en blanco y negro, y sobre todo, mudo. A veces, la música es capaz de decir más que un simple diálogo...y...una imagen vale más que mil palabra... y si no, que se lo digan a "The Artist". 

9'5/10

3 comentarios:

  1. Magnífico análisis de la música de Bource y magnífico blog. Enhorabuena.

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  2. Hola Juanant, te conozco por el foro ente88teclas. Solo quería decirte que es un placer leerte, gracias a tí las 12 horas de trabajo sentado en una garita se hacen un poco más amenas, y siempre me dejas con ganas de tocar, una pena que normalmente cuando llegue a casa sea demasiado tarde para hacerlo sin que despueés los vecinos intenten degoyarme, jeje

    Un saludo

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    1. Jajaja. Muchas gracias por tu comentario, me ha hecho muy feliz. Me alegro de que a alguien estas cosas que escribo les sirva para algo, aprender o entretenerse, o ambas cosas. Muchas gracias de nuevo.

      Un saludo

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