Forma: Vals



De entre todas las danzas populares registradas en Europa durante el siglo XVII Y XVIII, el Vals es quizás la que ha llegado hasta nuestros días con más fuerza convirtiéndose en un baile muy internacionalizado. Sus orígenes no están muy claros pero su ritmo ternario con marcado acento en el primer tiempo hace suponer que es una derivación de una danza folclórica de Austria, sur de Alemania y las regiones alpinas, el Ländler. En contra de otras danzas ternarias contemporáneas como la Allemande o el Minueto. Otras fuentes e historiadores pretenden relacionar el vals con una danza provenzal, la "volte" e italiana "volta" debido a la similitud de sus nombres. Estas palabras significan vuelta o giro en sus respectivas lenguas, pero no está claro este origen.


Ficha Técnica

Forma: Vals, Waltz
Época: Clasicismo, Romanticismo
Interpretación: Instrumental
Compositores destacados: Lanner, Chopin, Liszt, familia Strauss,...
Estructura: Intro-A-B-C-A-B


El Ländler, padre del Vals ya constituía una rareza dentro de las danzas folclóricas. Su ritmo ternario poco habitual en bailes tradicionales y su excesivo marcado del primer tiempo lo hacía casi único. Además eran danzas muy activas llenas de giros y lanzamiento de la mujer. A medida que este baile se introdujo en la vida urbana, los pasos comenzaron a hacerse más suaves y menos acrobáticos, se seguía manteniendo el ritmo ternario y el acento sobre el primer tiempo pero el tempo se redujo creándose un baile lento donde el contacto entre el hombre y la mujer era casi permanente. Así fue como surgió el Vals, que no se consolidaría hasta en torno el año 1770 en Austria.

El gran opositor a esta danza y forma musical fue la aristocracia de la época que la veían como un baile inmoral. Recordemos que ellos tenía su propia danza palaciega el minueto, que se había extendido con gran profusión en las cortes europeas. Pero vivían en una época donde la nobleza perdía fuerza en pro del pueblo llano y algunos compositores decidieron dar una llamada de atención sustituyendo en sonatas y sinfonías el popular minueto por el nuevo baile del pueblo, el Vals. El primero de ellos fue Haydn que en 1766 compuso una sonatina para piano donde el minueto se sustituyó por un “mouvement de Walze”. En cuanto al plano orquestal, el primer Vals oído en este campo sería en la ópera "Una cosa rara" de Martín y Soler, compuesta en 1786. Estos valses "primitivos" estaban formados por norma general de dos secciones repetidas de ocho compases. Mozart y Beethoven se sumaron a su composición y, aunque no lo introdujeron como movimiento de sus sonatas y sinfonías, sí que podía verse incluidas en ciclos de danzas populares.

Allegretto "Viva, Viva, La Regina" de la ópera "Una Cosa Rara" - Martín y Soler



A pesar de que el Vals no terminó sustituyendo al minueto en las obras de movimientos, sí consiguió algo mejor, convertirse en una forma musical independiente. La proliferación de la danza en Austria, que fue acompañada de la apertura de academias de baile, motivó la necesidad de componer valses casi en masa. Lanner y Pamer contribuyeron a ello. A pesar de mantenerse el estilo de secciones de ocho compases, el número de secciones crecía pudiendo componer valses cada vez más largos.

Vals "Los Románticos" - Lanner



Con independencia de que la forma de Vals sólo estaba destinada para ser bailada, muy pronto la genialidad de algunos compositores provocó que la pieza perdiera su intención original ya fuera por sus melodías virtuosas o su armonía vanguardista. Surgieron así los Valses de concierto. Hummel, el conocido discípulo de Mozart fue el primero en elaborar este tipo de valses presentando su ciclo "Tanze fur die Apollo-Sale" en la inauguración de uno de los salones de baile más grandes de Viena en 1808. A pesar de esto compositores como Schubert, muy influenciado por Lanner y Pamer siguieron manteniendo la forma clásica del Vals "bailable" y frenaron la expansión del Vals de Concierto algunas décadas. Nadie podía imaginar la revolución que desataría Chopin en este aspecto unos años más tarde.

Doce Valses y Coda - Hummel



A mediados del Siglo XIX, el piano se adueña del Vals y tres grandes compositores deciden explorar la forma del Vals como forma pianística y camerística: Chopin, Liszt y Brahms. De entre ellos, el compositor polaco sería el más sobresaliente. Siguiendo la línea marcada unas décadas antes por Hummel, Chopin decidió crear un vals con líneas melódicas virtuosas y gráciles y con armonías muy elaboradas para ser piezas destinadas unicamente para bailar. Como ocurriera con sus estudios, la calidad de sus Valses era tal que podía desvincularse por completo del acto de bailar y constituir una obra de concierto por sí sola. Además perfiló la estructura que terminarían teniendo los Valses del XIX y que muchos otros compositores posteriores terminarían imitando. Una introducción, seguida de dos secciones repetidas, una sección tercera y reexposición de las dos secciones originales, todas ellas en compases múltiplos de ocho. En las repeticiones eran donde Chopin tomaba libertad ya que podían realizarse de formas diversas, ya fueran repitiendo cada sección de forma independiente, entre secciones distintas o repitiendo las secciones AB como un único bloque. 

Posible Intro - A(8*n) * 2 - B(8*n) * 2 - C(8*n) - A(8*n) - B(8*n)


Además Chopin estableció el acompañamiento de Vals por excelencia. El acorde fragmentando utilizando en la parte fuerte del compás la tónica (generalmente) en el bajo y el resto del acorde en sección más aguda. 

Vals nº2 Op. 64 en Do# menor - Chopin



Liszt continuó esta moda del Vals creando piezas concertantes de gran brillantez, hechas para impresionar al oyente y sin posibilidad alguna de ser bailada. Del Vals original sólo perduraba su estructura rítmica. El 3/4 y la proporción de ocho compases. Estos dos compositores ayudaron a desplazar el "centro de gravedad" del Vals que ya no estaba monopolizado en Austria, y Viena más concretamente, sino que se había polarizado a otras regiones de Europa (Francia, Rusia, Hungría,...)


Vals impromptu - Liszt



Pero la hegemonía austriaca no tardaría en volver y el Vals adquiriría denominación de origen Viena gracias a la proliferación de esta forma musical, escritas por compositores austriacos como obras independientes o dentro de óperas, ballets, etc. De entre todos ellos hay que mencionar a la familia Strauss . No podemos hacer un repaso sobre esta forma sin detenernos en el Vals vienés por excelencia, el "Danubio Azul" (1867).

El Bello Danubio Azul - J. Strauss (hijo)



Pero el Vals no duraría para siempre. Pese a que durante 50 años más se siguió cultivando esta forma musical con Richard Strauss como último exponente, y pese a haberse extendido por todo occidente, la Primer Guerra Mundial acabó con la idea que representaba el Vals, la prosperidad y elegancia de la sociedad austro-húngara. Con una Europa en ruinas, el Vals quedó sepultada en los escombros del olvido y su uso sólo se empleó ocasionalmente como recordatorio grotesco de otro tiempo próspero. "La Valse" de Ravel, compuesta en 1920, es el último gran Vals donde se refleja la grandiosidad y la decadencia de una Viena ya inexistente.

La Valse - Ravel




Bibliografía:

-Música. Volumen III de M. Serrano Vida y  J. Gil Corral
-Diccionario Oxford de la Música 

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