Historia: Música del Renacimiento (II)


El tañedor de laúd - Caravaggio


Ficha Técnica:

Época: Mediados Siglo XV - 1600
Estilo: Polifonía, música imitativa.
Carácter: Música litúrgica y profana
Instrumentos característicos: Clavicordio, trombón, bombarda, viola de gamba,...
Géneros destacados: Canon, misa, chanson,...


Descripción:
Como vimos en la entrada anterior (Historia: Música del Renacimiento (I)) dedicada a esta época, la escuela franco-flamenca creó un precedente  musical que cambiaría en toda Europa los géneros y la forma de ver la música. Muchos músicos conservadores quisieron luchar contra estas nuevas innovaciones pero la disputa resultó inútil, Europa quería su nuevo estilo. La misa sustituyó la técnica de un único cantus firmus en pro de una misa polifónica basado en la imitación en las que el número de voces podía subir de cuatro a seis. Aunque el canto llano siguió siendo un elemento referencial para las nuevas composiciones, estos se trataron de forma más libre, en una herramienta de virtud creativa del compositor.

Adrian de Willaert y la nueva escuela:
De entre los grandes compositores de esta escuela flamenca que siguieron a Des Pres u Ockeghem, el más notable fue sin lugar a duda Adrian de Willaert (1490-1562). Siguiendo la idea de la unión perfecta entre música y texto, tomó gran cuidado en que,  en sus partituras, la sílaba estuviera exactamente impresa debajo su nota correspondiente, además de que la melodía debía estar regida por las reglas de acentuación del texto en latín. Willaert nunca colocó un silencio  que pudiera interrumpir una palabra o una línea de pensamiento y no evitó posicionar una cadencia en una voz si otra seguía recitando el texto. Willaert terminó desarrollando un estilo que lo llevaba a evadir las cadencias con  retardos y a hacer cadencias evitadas creando una música con muchos puntos de articulación.

Laudate pueri - A. de Willaert


Con la llegada de Willaert a Italia en 1520, la música de este país sufrió una explosión creativa y tanto él, como aquellos compositores, discípulos suyos, o que continuaron su legado, ocuparon los cargos musicales más importantes en Italia. Así, en menos de cien años el foco musical Europeo se traslado de Francia y los Países Bajos a Italia.

Los géneros italianos:
Los tres géneros italiano más destacados fueron la frottola, la lauda y el madrigal. La frottole (frottola en plural) es una canción italiana estrófica a cuatro voces, de ritmo muy definido y armonía sencilla. La melodía se situaba en la voz superior y el resto actuaba a modo de acompañamiento por lo que a veces, la interpretación podía ejecutarse con un solista y un acompañamiento instrumental.  A pesar de sus textos satíricos y profanos, la frottola era una pieza de salón de las Cortes italianas. La lauda era su contrapartida, pero trasladada a la iglesia. El texto profano se sustituía por otro en latín o en italiano.

Frottole acompañada de laúd "Io no compro piú speranza" - Marco Cara



El madrigal italiano, que solo conserva del madrigal medieval el nombre, es el género que llevó por primera vez a Italia a la cumbre de la música europea.  Se basaba a partir de un poema elevado,  de un gran escritor (Petrarca fue uno de los favoritos). La música por tanto debía estar a la altura por lo que era más complejo armónicamente que la frottola. Esta canción profana trataba temas pastorales, sentimentales y eróticos y se interpretaba en distintas reuniones  sociales de cualquier  índole. El nivel de de complejidad del madrigal italiano lo llevó de las cuatro voces hasta las diez. Al igual que ocurría con la frottola, cualquier voz podía ser susceptible de sea sustituida por un instrumento. Claudio Monteverdi (1567-1643) fue el compositor que pasó los conjuntos vocales polifónicos a solos y dúos acompañados por instrumentos musicales. Incorporó los adornos y disonancias de la música improvisada a sus partituras y cultivó de manera prolífica el madrigal en sus nueve libros.

Madrigal "Voglio di vita uscir" - C. Monteverdi


Nacionalismo musical:
Aunque el estilo erudito de los Países Bajos fue muy reconocido en Europa, surgió un pequeño sentimiento nacionalista en el que cada país necesitó producir su propia música. La música profana se difundía cada vez más y las gentes querían música en su lengua nativa por lo que cada país varió el estilo flamenco adaptándolo a su propio folclore.

En el país galo, la canción francesa o chanson también adoptó el estilo europeo desarrollándose la “chanson parisina” mucho más nacionalista. Estas piezas se asemejaban a la frottola italiana siendo canciones rápidas, rítmicas, a cuatro voces, a cuatro voces, silábicas, generalmente con métrica binaria y homofónica. Como la frottola, la melodía se situaba en la voz superior y el texto trataba temas amorosos o sentimentales. Su estructura solía ser AABC o ABCA. El compositor franco-flamenco Orlando di Lasso compondrá grandes chansons, pero además, será al igual que Willaert, un compositor de gran renombre fuera de su país. 


Chanson "Susanne un jour" - O. di Lasso


Apareció también otro tipo de canción, el air o air de cour (aire cortesano), también homofónicas y con estribillo que se solía ejecutar como un solo o con acompañamiento de laúd. Para conseguir que el texto en francés, que no distingue entre vocales largas y cortas, se tuvo que crear la “musique mesurée” como medio para que los ritmos musicales se adaptasen a la palabra francesa. A pesar de que este estilo consiguió introducir ritmos irregulares e interesantes, no perduró mucho.

La canción alemana se conocería como “lied”, obras sencillas tres voces donde la melodía principal corría a cargo del tenor pero conservando el método compositivo  y el estilo contrapuntístico de los Países Bajos. Como en Francia, Orlando di Lasso fue uno de los grandes cultivadores del género y junto a Ludvig Senfl, el género llegó a su cenit.


Lied "Es hett en Biedermann ein Weib" - L. Senfl


En España, a esta canción profana, sencilla, estrófica y con estribillo se la llamó “villancico” y Juan del Encina fue su principal compositor.


Villancico "Hoy comamos y bebamos" - J. del Encina



La música inglesa dio el gran salto cuando en 1588 , Nicholas Yonge publicó una antología de madrigales italianos. Otras publicaciones similares ayudaron al desarrollo del propio madrigal inglés. Manteniendo la estructura del italiano, diferenciaban en que estaban compuesto para voces sin acompañamiento instrumental y ritmos danzarines.


Madrigal inglés "O Care, thou wilt despatch me" - Thomas Weelkes



Música instrumental:
En cuanto a la música puramente instrumental, esta despunto convirtiéndose en un género de importancia capaz de igualar a la vocal. Aunque las danzas seguían siendo los modelos rítmicos más usados, aparecieron nuevos géneros propios como la sonata, el preludio, el ricercar o las variaciones, entre otros. De entre todos los instrumentos, sin duda, el de mayor éxtio en este periodo fue el laúd. Aunque ya existía desde hacía 500 años, se convirtió en el instrumento doméstico por excelencia, su estructura era muy similar a la de la guitarra, con una cuerda simple y cinco dobles y un mástil dividido en trastes. Al igual que la guitarra, la notación que proliferó para éste instrumento fue la tablatura. El éxito del laúd radicó en su capacidad para poder realizar cualquier melodía, acordes, poder acompañar el canto y actuar como solista además de su “fácil” aprendizaje.




2 comentarios:

  1. que buen material, los felicito, es lo que estaba buscando. muchas gracias

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